• La introducción del huevo

La introducción del huevo

De 8 a 12 meses

La introducción del huevo

Una vez que el niño se ha acostumbrado a la carne y al pescado, alrededor del noveno mes, se puede introducir en su dieta el huevo. Este alimento tan valioso conlleva un elevado riesgo de alergia, por lo que se debe empezar con una pequeña cantidad de yema cruda en la sopita o el puré, para llegar de forma gradual (mínimo una semana) a media yema y luego a una yema entera. A partir de aquí, se puede dar el huevo completo una o dos veces por semana, siempre cocido, ya que el calor reduce el riesgo de alergias a la vez que facilita la digestión. Observa el aspecto del huevo y deséchalo ante cualquier duda en cuanto a su frescura.

Propiedades del huevo

Su principal beneficio se debe a su riqueza en proteínas de alto valor biológico, que el organismo es capaz de asimilar y utilizar mejor, incluso, que las de la leche o la carne.
Respecto al aporte de grasas, la clara está prácticamente libre de ellas, mientras que la yema las posee en gran cantidad, aunque en su mayoría de tipo insaturado, y en cualquier caso, la grasa que aporta el huevo es absolutamente necesaria para el correcto desarrollo del niño.
Por lo que se refiere a las vitaminas, es elevado el contenido de vitamina A y de vitaminas del complejo B.
También aporta una gran cantidad de sales minerales, sobre todo hierro, calcio, fósforo, magnesio y potasio.
Hoy en día, las gallinas producen huevos con menos colesterol, gracias a las modernas técnicas de cría, a la composición equilibrada de los piensos y a la selección de las mejores razas.

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