¿Se puede comer de todo y mantener la línea? El secreto está en la moderación y en mandar a paseo a las ‘calorías huecas’

¿Se puede comer de todo y mantener la línea? El secreto está en la moderación y en mandar a paseo a las ‘calorías huecas’

Controlar o reducir las calorías que comemos no supone necesariamente tener una dieta saludable. Como en casi todo en la vida, la dieta sana es una cuestión más de calidad que de cantidad. Los expertos alertan de que el 40% de calorías que consumen las personas de entre 2 y 18 años son calorías huecas, que aportan mucha energía pero muy pocos nutrientes. ¿A que no te lo esperabas? ¿De verdad no puedes dejar de consumir esas ‘calorías huecas’?

Mantener una alimentación saludable sin restricciones parece imposible pero no lo es si somos capaces de identificar la calidad de los alimentos, aumentado el consumo de los óptimos por los nutrientes que nos aportan, como frutas, verduras u hortalizas, y evitando los excesos de la comida llamada malsana por la Organización Mundial de la Salud, y referida a bollería, fritos, chocolates o refrescos. Los especialistas  aconsejan sustituir los alimentos con alto valor calórico por otros fuente de hidratos de carbono complejos (pan, pasta, cereales integrales, etc…) y nutrientes como proteínas, vitaminas o minerales.

Sobre todo debemos cuidar el consumo de alimentos que realizan los llamados grupos de riesgo: niños, adolescentes, embarazadas, lactantes y ancianos.  En estos casos, los aportes correctos de nutrientes son esenciales para un buen funcionamiento del organismo. 

 

STOP  A LA COMIDA BASURA

Refrescos, bebidas energéticas, galletas, snacks y golosinas o las hamburguesas, patatas fritas y salsas son conocidos ejemplos de alimentos o comidas  que contienen altos niveles de grasas, sal o azúcares, entre otros.

Aunque se consideran alimentos huecos en nutrientes pueden estar  dentro de nuestra  dieta siempre y cuando su consumo sea de una forma moderada. En general son productos que se comen en mayores cantidades de lo que se debe, por la influencia de factores como la publicidad atractiva, un coste asequible, fácil acceso  por la amplia oferta de locales y su uso social.

 

APRENDIENDO A COMER

Si somos capaces de equilibrar nuestra dieta, permitiéndonos de vez en cuando algún capricho, podremos comer de todo sin causar estragos en nuestra salud. Debemos  distinguir los diferentes grupos de alimentos, identificar su valor nutricional y moderar el consumo o cantidad dependiendo de éste. 

Trucos para conseguir una alimentación variada, completa y saludable:

  • A diario, y como base de nuestra dieta, debemos introducir alimentos ricos en fibras como pan, pasta, arroz o cereales, junto con  frutas y verduras.
  • De 3 a 4 veces por semana consumir proteínas y  grasas saludables a base de carnes, pescado o huevos e introducir otros alimentos con gran contenido vitamínico como frutos secos o aceites propios de nuestra dieta mediterránea.
  • De forma moderada consumir lácteos, mantequilla y quesos.
  • De forma esporádica comer alimentos ricos en grasas saturadas e hidratos de carbonos simples (azúcares) como bollería, chocolate, golosinas, snacks, hamburguesas, etc.
  • Siempre el agua será la mejor bebida ante cualquier refresco para los más pequeños y para los adultos, teniendo como alternativa los tés de hierbas sin azúcar y moderando el consumo de alcohol.

No hay que obsesionarse, debemos adoptar una actitud relajada ante la comida, intentar realizar ejercicio físico de forma constante y tener en cuenta que en ocasiones podemos saltarnos las normas, recordando comer de todo, pero con moderación.